¿Vale la pena cambiar de mampostería a concreto celular?
Sí, y por eso el mercado lo está pidiendo. Pesa mucho menos, aísla desde el propio muro y resiste el fuego. El punto es que resuelve el muro, no la envolvente completa: lo que se le ponga encima decide si esa inversión rinde o se pierde en fisuras dos años después.
¿Puedo repellar el concreto celular como si fuera block?
No conviene. El concreto celular es poroso y tiene un comportamiento propio de absorción y movimiento. Un repellado tradicional aplicado directamente sobre él termina fisurando o desprendiéndose. Necesita un base coat de adherencia y una malla de refuerzo diseñados para ese sustrato.
¿Qué es exactamente un sistema de muro ligero?
Es un conjunto de capas diseñadas para trabajar juntas: sustrato, base coat de adherencia, malla de refuerzo, base coat, opcionalmente un panel de EPS por el exterior, primer y acabado texturizado. La diferencia con juntar materiales sueltos es la compatibilidad: cada capa está pensada en función de la siguiente.
¿Es más caro un sistema de muro ligero?
Por metro cuadrado de fachada normalmente sí, comparado con repellar. Pero el sistema pesa menos, y ese peso que no sube se descuenta de acero y concreto en toda la estructura. Además incorpora el aislamiento, que en un repellado tradicional simplemente no existe y se paga después en clima artificial.
¿Aplica para remodelación o sólo para obra nueva?
Para las dos. En rehabilitación se hace un diagnóstico previo del sustrato existente para definir qué se conserva y sobre qué se puede montar el sistema.